Un sistema de monitoreo de batería de plomo ácido observa tensión, corriente, temperatura y estado de carga . Su objetivo es detectar señales antes de una avería costosa. En un banco de 48 V formado por vasos de 2 V, existen 24 puntos que deben vigilarse . Una lectura global puede ocultar un vaso debilitado.
Los componentes principales comienzan con sensores de tensión, conectados a cada vaso o bloque. Las sondas térmicas se colocan cerca de los terminales, donde el calor suele concentrarse. Un shunt mide la corriente de carga y descarga con mayor precisión que una simple estimación. El registrador almacena tendencias, no solo valores instantáneos. También incorpora alarmas, pantalla local y comunicación remota.
Según las prácticas IEEE 450 e IEEE 1188 , el mantenimiento debe incluir tensión, temperatura, inspección visual y registros históricos. La compensación térmica resulta importante: muchos sistemas ajustan aproximadamente entre 3 y 5 mV por grado Celsius y por celda , según el fabricante y la tecnología. Un banco de 24 celdas puede requerir una corrección total cercana a 120 mV por cada grado . Parece poco.
No siempre lo es.
La experiencia en campo muestra que un sensor sucio, flojo o mal ubicado puede generar decisiones equivocadas. Por eso, conviene comparar las mediciones con un multímetro calibrado y revisar las conexiones durante cada inspección. El software ayuda, pero no reemplaza la observación humana.